El transporte público y la micromovilidad son aliados naturales. Un autobús o un tren puede llevarte de punta a punta de la ciudad, pero el trayecto rara vez empieza o termina en la estación: ahí es donde un patinete o una bicicleta eléctrica marcan la diferencia. En Seattle, Bird se une a TransitGO para premiar a quienes conectan ambos mundos.
Con esta integración, quien combina un trayecto en Bird con el transporte público acumula créditos. Esos créditos se pueden canjear por descuentos en viajes de transporte público o de micromovilidad, un incentivo tangible para elegir la combinación que es mejor para cada persona y para la ciudad. Cuanto más enlaces unos modos con otros, más ahorras.
El objetivo es que la primera y la última milla resulten fáciles. Al recompensar el enlace entre Bird y el transporte público, el programa refuerza un objetivo compartido: que llegar a las estaciones y salir de ellas sea sencillo, para que el transporte público se convierta en la opción cómoda y por defecto en más trayectos.
Este es el tipo de colaboración que hace avanzar a las ciudades. Nos entusiasma trabajar junto a la comunidad del transporte público de Seattle para construir una forma de moverse más conectada, más asequible y más sostenible.